Hay un carnaval en las calles y observo cómo preparan una murga. Estoy parada con las manos al costado del cuerpo, me siento como sapo de otro pozo, esperando que me digan qué hacer. El carnaval se prepara en la Plaza Arenales y hay gente llevando cajas de todos los tamaños, maderas de todos los anchos, telas de colores; hay para mi gusto, un movimiento de demasiadas cosas. Todos traen materiales desde la casa de mamá hasta la plaza. Vos estás en el corso. Azul está disfrazada. Hay clima de fiesta, música muy alegre. De pronto, alguien me da una pandereta electrónica, pero no sé tocarla, es más, jamás he visto una pandereta electrónica, y la tengo en las manos y la miro, y los miro pensando qué hago, cómo se toca, pero me responden con sonrisas y estirando el mentón, así, dale, dale, tocá, pero es una pandereta electrónica, y todos esperan que haga algo. No sé las canciones. No sé cómo llegué hasta ahí, pero estoy parada en el escenario tratando de entender ¿qué es una pandereta electrónica?
Una semana después de este sueño, estábamos con Azul en el carnaval, y vos en la murga.

